El arte de soltar
Soltar no es olvidar. Es entender, con el alma en calma, que hay historias que ya cumplieron su ciclo. Soltar es aceptar lo que fue, abrazar lo que queda y abrir espacio a lo que viene. Hay cosas que no se sueltan de golpe. Se sueltan despacio, como quien afloja la mano poco a poco porque sabe que si suelta los dedos de una sola vez se rompe. A veces te aferras porque te importó. Porque tu corazón hizo raíces en lugares donde ahora sopla el viento.
Y está bien, nada que se suelta de verdad se suelta sin temblar un poco. Pero llega un momento en el que tu paz pesa más que tu nostalgia. Y ahí, sin prisa y sin ruido, empiezas a dejar ir: un pensamiento, un hábito, una persona, una etapa del pasado, una versión antigua de ti. Porque nuestro cerebro busca seguridad en lo conocido, incluso si nos hace daño. Nos apegamos a personas, hábitos o ideas porque nos resultan familiares y nos dan una sensación de control.
La incertidumbre asusta. A veces sentimos que sin eso… no sabemos quiénes somos. Pregúntate, ¿a qué te aferras? ¿Qué sientes que no puedes dejar ir, y por qué? Permítete sentir sin condena, sin esa sombra de juicio que suele acecharte.
Establece límites que te protejan, que te cuiden. Decir hasta aquí es un acto de amor propio, un refugio que te preserva. Haz pequeños cambios, suaves pero poderosos. Un rincón diferente, una rutina renovada, una conversación que habías pospuesto. Todo eso puede ser la llave que abre la puerta del siguiente paso. Haz espacio para ti. Comienza despojándote de lo innecesario, lo que has acumulado y ya no te sirve. Ese espacio limpio y vacío se convertirá en la luz que te guía, el faro que ilumina lo que verdaderamente importa.
Soltar no es vaciarse, es abrirse. Abrirse a lo nuevo, a lo fresco, a lo que realmente es tuyo, a lo que te hace crecer. Un espacio fértil para que florezca lo que aún no sabías que podías ser. Soltar no es perder. Es elegirte. Es volver a ti. Es darte la oportunidad de crecer. Es reconocer que mereces algo que te haga sentir bien, de verdad.
Por: Prados González Batres- 21 de noviembre de 2025
